Sueño…
…con insomnio nada es real, todo es como una copia, de una copia, de una copia…
En la anterior entrada sobre WCAG tratamos la organización en capas de este documento, las cuales permiten explicar los diferentes grados de cumplimiento disponibles de una forma comprensible. Ahora veremos un resumen de la primera capa, que recordaremos se encuentra dividida en cuatro principios, y cual es el objetivo de cada uno de ellos. También veremos las medidas que se consideran importantes en cada punto.
Perceptible: Todos los contenidos propuestos en un sitio web deben presentarse de forma que los usuarios entiendan que están viendo. Para ello debemos:
Operable: Debe ser fácil interactuar con el sitio web, tanto a través de la navegación como de los interfaces que estén disponibles.
Comprensible: Tanto la información como el interfaz de usuario debe ser fácilmente comprensible.
Robustez: El contenido que pretendemos proporcionar a nuestros usuarios debe suficientemente robusto como para poder ser interpretado sin mucho problema por agentes, incluyendo tecnologías de asistencia.
Siguiendo un poco la línea de los artículos que vimos al principio de la asignatura sobre neurociencia (estudio de la organización del cerebro en distintas zonas funcionales) y teniendo en cuenta la parte de rehabilitación que tiene la asignatura, creo que es interesante tratar alguno de los avances que existen hoy en día en este sentido.
Hace unas semanas encontré un artículo que trata sobre una enfermedad terrible, el síndrome de enclaustramiento o “locked-in syndrome“. Este síndrome causa tetraplejía y acaba con la capacidad de hablar de los pacientes, que por otro lado mantienen intactas sus capacidades intelectuales. La principal causa de esta discapacidad son lesiones en la zona del tronco encefálico.
Algunos de los pacientes afectados por este síndrome retienen la percepción de estímulos a través de la piel, así como la capacidad de mover algunos músculos faciales, principalmente los párpados, siendo estas las principales vías de comunicación que se utilizan para ayudar a comunicarse a estas personas.
Aquí es donde entra en juego un equipo de científicos de la universidad de Boston (Mass/USA) liderados por el profesor Frank Guenther han desarrollado un proceso quirúrgico con el que implantar electrodos directamente en el cerebro del paciente, de forma que este pueda emitir sonidos vocales a través de un sintetizador con el simple hecho de pensar en la vocal que quiere transmitir al exterior.
Para conseguir esto primero debe determinarse si el paciente mantiene sus funciones cognitivas intactas. Esto se determina realizando fMRI (resonancia magnética funcional) al paciente, pidiéndole que intente pronunciar una vocal concreta. Después se comparan los resultados con los de un sujeto sano. Si los resultados son satisfactorios, se implantan en el cerebro del paciente electrodos con los que medir si está realizando esa función concreta.
Estos electrodos son de un tipo único, ya que además de incorporarse directamente en el cerebro en las zonas de producción del habla y no en el cráneo, permiten realizar medidas sobre grupos neuronales concretos. Además para su fabricación se han utilizado técnicas de biotecnología, incorporándole factores neurotróficos a través de protenias, de forma que permiten al electrodo integrarse mejor con el tejido neuronal circundante. Este aumento en la integración permite estabilizar los resultados obtenidos, además de facilitar tanto el estudio como el funcionamiento del electrodo a largo plazo.
Los electrodos transmiten la información que capturan (no olvidemos que son sensores) a un sistema que el equipo de investigación ha desarrollado, que es capaz de decodificar las señales neuronales y traducirlas a señales acústicas mediante el sintetizador, tan rápido como si estuviera hablando según el paciente piensa en ellas.
Por el momento han conseguido reproducir tres vocales, pero tienen como objetivo conseguir la decodificación de palabras completas en un plazo de cinco años. Puede encontrarse más información en el sitio web del laboratorio del profesor Guenther.
Teniendo en cuenta el público tan heterogéneo al que están orientadas las WCAG, el documento principal de esta guía se distribuye en una serie de principios y pautas que facilitan su cumplimiento en distintos niveles:
Estos niveles de abstracción proporcionan una guía para ayudarnos a producir contenido accesible, y de esta forma podremos llegar a un público más amplio, pero creo que también se debe tener en cuenta que incluso siguiendo todos los pasos, no se pueden cubrir todas las necesidades de todos los usuarios. Si necesitamos generar contenido accesible para un grupo concreto de usuarios, tendremos que guiarnos fundamentalmente por la experiencia que éstos puedan transmitirnos e intentar mejorar las técnicas aplicadas hasta el momento para ese grupo.
Recientemente se ha publicado la versión 2 de las Web Content Accessibility Guidlines, más conocida como WCAG 2.0. Esta guía explica como producir contenido Web accesible a personas con algún tipo o grado de discapacidad.
WCAG está principalmente orientado a diseñadores y desarrolladores de sitios y aplicaciones web, aunque cualquier persona interesada en obtener formación sobre accesibilidad encontrará una buena guía con la que facilitar el acceso a contenidos.
Es fundamental la orientación a desarrolladores en una guía de este tipo. Desde el punto de vista económico de cualquier proyecto en el que se pretendan aplicar normas de accesibilidad, será menos costoso aplicarlas desde las tempranas etapas de diseño que afrontarlas contra un sistema ya desarrollado y posiblemente en producción. En este último caso es posible que incluso haya que volver al diseño para conseguir aplicar
estas normas con éxito.
La primera versión de estas guías (WCAG 1.0) se publicó el mayo de 1999, y ha sido a finales de 2008 cuando se ha publicado la versión 2.0, con la intención de adaptarse a las nuevas tecnologías que han aparecido desde entonces. También busca automatizar las pruebas sobre sitios que apliquen estas normas. Uno de los objetivos puede ser facilitar la certificación de sitios que apliquen la guía proporcionada.
WCAG 2.0 está compuesta de 12 guías organizadas en 4 principios: percibible, operable, comprensible y robusto. Cada guía proporciona una serie de casos de uso, que indicarán el grado de cumplimiento (A, AA, AAA). Existen una serie de documentos en línea que dan apoyo a los diseñadores interesados en el desarrollo. Los veremos en futuros post.
Para terminar esta entrada, creo que es necesario indicar que las guías están diseñadas
por la Web Accessibility Initiative (WAI), que forma parte del W3C.
Este es el post inicial, espero tus comentarios en los futuros artículos.
Un saludo